Dejar de Fumar
Reemplazo de la nicotina ayudaría a embarazadas a dejar de fumar
NUEVA YORK (Reuters Health) - La terapia de reemplazo de la Nicotina con parches,
chicles o caramelos puede ayudar a las embarazadas a dejar de fumar, demostró un nuevo estudio.
Entre 181 fumadoras embarazadas, aquellas a las que se les dio la opción de usar algún tipo de reemplazo de
Nicotina junto con asesoramiento eran tres veces más propensas que las que sólo recibieron
asesoramiento a abandonar el cigarrillo siete semanas más tarde.
No obstante, explicaron los autores, se necesitan más estudios sobre la seguridad de la terapia de reemplazo de la
Nicotina para el bebé, como así también sus beneficios durante el embarazo.
Si bien los peligros de fumar durante el embarazo van desde un mayor riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer a una mayor posibilidad de que el
niño muera antes del nacimiento, alrededor de la mitad de las fumadoras no deja el hábito luego de quedar embarazadas, destacó el equipo de la doctora
Kathryn I. Pollak, del Duke Comprehensive Cancer Center.
Los resultados obtenidos por los investigadores estadounidenses fueron publicados en la revista American Journal of Preventive Medicine.
Dado que, según los autores, la evidencia disponible demuestra que la terapia de reemplazo de la
Nicotina es más benigna para una embarazada y su bebé que el tabaquismo, el equipo buscó
determinar si la estrategia podría mejorar las tasas de cesación tabáquica en el embarazo.
El equipo reunió a 181 fumadoras embarazadas que recibieron terapia cognitiva conductual en cinco sesiones individuales durante las visitas de control
prenatal y una sesión telefónica. Dos tercios recibieron terapia de reemplazo y podían elegir entre los parches, los chicles o los caramelos.
Siete semanas después de iniciar la terapia, el 24 por ciento de las mujeres seguía sin fumar, frente al 8 por ciento de las pacientes que sólo habían
recibido asesoramiento.
A la semana 38 de embarazo, el 18 por ciento de las mujeres bajo terapia de reemplazo no fumaba, comparado con el 7 por ciento de las mujeres que
sólo habían recibido asesoramiento.
Sin embargo, tres meses después del parto, el 20 y el 14 por ciento de ambos grupos de mujeres, respectivamente, seguían sin fumar, lo que no es
una diferencia estadísticamente importante.
La convocatoria de mujeres para el estudio se detuvo cuando los investigadores observaron que las pacientes del grupo bajo terapia de reemplazo
de la
Nicotina eran más propensas a tener un parto prematuro.
Pero cuando los investigadores analizaron si las mujeres habían o no tenido partos prematuros antes, no hallaron ningún efecto negativo de la terapia
de reemplazo hormonal específicamente.
No obstante, concluyó el equipo, se necesitan más estudios para confirmar la seguridad de la terapia de reemplazo de la
Nicotina durante el embarazo.
FUENTE: American Journal of Preventive Medicine, octubre del 2007