El Monóxido de Carbono: ¿Cómo
actúa en el cuerpo del fumador?
El monóxido de carbono
(CO) es un gas venenoso y asfixiante que no se puede ver ni oler.
Este gas invisible se produce cuando se queman materiales
combustibles como gasolina, queroseno, carbón, petróleo o madera.
Los tubos de escape de los coches también despiden esa sustancia.
El CO es un robador de
oxigeno y es conocido como la “muerte dulce” o “asesino silencioso”
porque es un depredador del oxigeno de la sangre.
El oxigeno presente en el aire que respiras pasa a los
pulmones y luego a todos los tejidos. Pero cuando inhalas el humo
contaminado con monóxido de carbono este ocupa el espacio en lugar
del oxígeno y impide que la hemoglobina transporte el oxígeno a las
células.
Así que al inhalar el humo del tabaco, entra CO en la
sangre: impide que el oxígeno que circule en el torrente sanguíneo y
se lo devuelve lo que queda de oxigeno a la sangre en la forma más
densa y pegajosa.
Al inhalar este gas
invisible el corazón tiene que trabajar más duramente para bombear
sangre y oxígeno en el cuerpo. Esto hace que los fumadores sufran
enfermedades cardíacas con más frecuencia.
El CO también produce efectos como somnolencia,
fatiga, falta de concentración, falta de respiración, mareos,
nauseas, dolor de cabeza, taquicardia y la sensación de asfixia.
FUENTE: www.quiero-dejar-de-fumar.com