Tabaquismo Pasivo
¿Cuáles son los efectos del tabaquismo pasivo en la salud?
Si bien desde hace más de 45 años que se sabe que el tabaquismo es dañino para la salud, recién hace unos 20 años que se empezó a alertar a la población
de que la exposición involuntaria al HAT o tabaquismo pasivo es un factor de riesgo para varias enfermedades. En nuestro país hace poco que se está tomando
conciencia de estos riesgos a pesar de que ya en 1986 el informe del Cirujano General de Estados Unidos determinó que el tabaquismo pasivo es causa
prevenible de enfermedad y muerte.
El informe del Cirujano General de los Estados Unidos del 2006 revisa el informe de 1986 y se focaliza en los últimos descubrimientos científicos sobre los
efectos del HAT en la salud.
Este informe demuestra que la exposición al HAT tiene serias consecuencias para la salud de todas las personas expuestas, sean fumadoras o no.
La exposición al humo ambiental del tabaco puede causar efectos inmediatos o a largo plazo.
Los efectos inmediatos incluyen irritación de los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones; dolor de cabeza, náuseas y mareos.
A largo plazo, la exposición involuntaria al HAT se asocia con complicaciones respiratorias; distintos tipos de cáncer, principalmente de pulmón y
enfermedad cardiovascular.
La exposición al HAT aumenta un 20-30% el riesgo de cáncer de pulmón y de enfermedad coronaria en no fumadores.
Un estudio reciente analiza los datos de 22 estudios realizados en diversos países del mundo sobre el riesgo de cáncer de pulmón asociado al tabaquismo
pasivo en el trabajo (más de 4300 casos). Los resultados muestran un aumento del 24% en el riesgo de padecer cáncer de pulmón en los trabajadores
expuestos. El riesgo es proporcional a la cantidad de humo inspirada y a la duración de la exposición. Los principales afectados son los camareros, que en
su horario laboral tienen una exposición al humo entre cuatro y seis veces mayor que la de otros trabajadores, y los trabajadores de los bingos
y casinos.
En algunas personas, el tabaquismo pasivo empieza desde el momento mismo de la concepción y se prolonga toda la infancia con todos los riesgos que esto
implica. La madre pasa el monóxido de carbono y la nicotina al torrente sanguíneo del feto, reduciendo el aporte de oxígeno y acelerando su ritmo cardíaco.
Por esto, los hijos de madres fumadoras tienen más probabilidad de nacer con bajo peso que los hijos de madres no fumadoras. A su vez, los hijos de madres
fumadoras tienen el doble de riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita del lactante (principal causa de muerte en el primer año de vida) que los hijos
de no fumadoras.
Un estudio publicado muestra que los hijos de madres que fumaron durante el embarazo tenían 2.74 veces más probabilidad de ser fumadores que aquellos cuyas
madres no fumaron durante el embarazo.
El tabaquismo pasivo es particularmente peligroso en los niños ya que estos respiran más rápido que los adultos y aspiran más productos químicos nocivos por
kilogramo de peso. Los niños expuestos al HAT durante su infancia tienen tos crónica, disminución de la capacidad de sus pulmones, más episodios de asma,
bronquitis, neumonía y otitis.
Estudios recientes muestran también que, la exposición al HAT durante el embarazo se asocia con algunas malformaciones congénitas (labio leporino y paladar
hendido). La nicotina atraviesa la leche materna. Los hijos de padres fumadores tienen mayor frecuencia de caries, alergia a los alimentos, problemas en la
piel y mayor frecuencia de cáncer en la adultez. También presentan con mayor frecuencia problemas de conducta, síndrome de hiperactividad, déficit de
atención y menor rendimiento escolar. Por otra parte, faltan seis veces más a la escuela que los hijos de no fumadores y van al médico con más frecuencia.
Un estudio publicado recientemente indica que la exposición al HAT en la niñez aumenta 4 veces el riesgo de padecer cáncer de pulmón en la adultez. Otro
estudio muestra que los niños y adolescentes expuestos al humo del tabaco tienen 38% más riesgo de desarrollar un cáncer de vejiga cuando crecen.
Fuente: www.msal.gov.ar